PBI Gestión AV es una Agencia de Valores, totalmente Independiente y registrada en la CNMV en 1987. Somos Asesores Financieros, especialistas en la planificación financiera personal y en la gestión de carteras.
viernes, 22 de mayo de 2015
martes, 17 de marzo de 2015
6 variables a tener en cuenta en la elección de un producto de previsión
La evolución futura de las pensiones y la necesidad de un
complemento privado hacen necesaria la explicación de las variables que tenemos
que tener en cuenta para la elección de un producto financiero de previsión.
La esperanza de vida va en aumento y el futuro
del pago de las pensiones públicas, aunque está asegurado nuestro nivel de vida
bajará. Por lo que un conocimiento de esta contingencia y una planificación
futura nos pueden ayudar a gestionar mejor los últimos años de nuestra vida.
¿Se anima a planificar su economía para evitar sorpresas futuras?
Características
1-Aversión
al riesgo
Tanto la posibilidad de administrar el riesgo
o evitarlo, así como la capacidad personal de asumir riesgos, algunos riesgos
son:
- Riesgo de mercado: riesgo de que la inversión
oscile junto con el mercado (renta fija o variable).
- Riesgo de tipo de interés: Como informa PBI Gestión en su página web, el riesgo de tipo de interés es aplicable a la renta fija,
riesgo de que el precio de un título de renta fija baje al aumentar los
tipos de interés. A pesar de tener un teórico perfil conservador y
posicionarse en Renta Fija, ¿conoce el efecto de la evolución de los tipos
de interés? Por ejemplo, para salir a valor de mercado de un producto
garantizado.
- Riesgo de inflación: Riesgo de que una inversión
pierda poder adquisitivo con el paso del tiempo. ¿Acepta el cliente la
pérdida de poder adquisitivo por mantener un producto 100% garantizado
como puede ser un PIAS?
- Riesgo de crédito: Posibilidad de que un emisor de
renta fija no pague su deuda.
¿Se valora
la excesiva concentración en Deuda Pública Española ante productos garantizados
o incluso de perfil de inversión de renta fija a corto plazo?
- Riesgo de concentración: Bien en un mismo tipo de activo
o en un mismo sector o empresa. ¿Se valora la excesiva concentración en
Deuda Pública Española ante productos garantizados o incluso de perfil de
inversión de renta fija a corto plazo?
2-Horizonte
de la Jubilación
- Relación del esfuerzo y del
objetivo a obtener.
- Limitaciones del producto a
utilizar.
3-Fiscalidad
- Fiscalidad presente: No sujeción al IRPF en el
momento del ahorro pero si en el momento de la percepción (salario
diferido), como por ejemplo los planes de pensiones/EPSV.
- Fiscalidad futura: Sin consideraciones fiscales
atractivas en la constitución pero con beneficios en la percepción (PIAS)
4-
Liquidez
- Productos de Previsión Social
utilizados.
- Resto de Patrimonio: Exposición al sector
inmobiliario en la cartera de inversión particular.
5-Diversificación
- Incluso para perfiles
conservadores, pues las diferentes clases de activos pueden moverse en
direcciones opuestas en las distintas fases del ciclo económico.
6-Adaptación
a la Fase de la Planificación
- Fase I: Hasta los 30 años, es una fase
dedicada a crear un capital. Es cuando se puede y se debe de asumir
mayores riesgos en términos de asignación de activos.
- Fase II: Desde los 30 años hasta los 55
años es la fase donde se da el matrimonio, la compra de una casa, los
hijos, el endeudamiento, se generan rentas y también la construcción de
patrimonio familiar (hogar) y que debe de acabar con el pago de la
hipoteca.
- FaseIII: Desde los 55 a los 65 años,
son los años que preceden a la jubilación luego se deben de asumir menos
riesgos y se recomienda realizar una transición hacia activos de menos
riesgo.
- FaseIV: Desde los 65 años. En esta fase
lo más importante es el consumo de rentas no salariares (patrimonio). Es
la fase más problemática a la vista del gran aumento de la esperanza de
vida en los últimos años y de la reducción de los tipos de interés de las rentas vitalicias.
lunes, 23 de febrero de 2015
7 ANECDOTAS A SABER SOBRE LA INVERSIÓN EN BOLSA
Invertir en bolsa no es una ciencia exacta y hay muchos factores poco científicos que pueden influir a la hora de invertir. A continuación les contamos 7 de las curiosidades que más llaman la atención:
1º Invertir sobre las fases de la luna.
Es un estudio realizado por las Universidades de Ohio y de Michigan, en los que se ha analizado la relación entre la luna y la evolución de cuarenta y ocho mercados bursátiles, según un artículo publicado por TheEconomist en el año 2.001.
Se tuvo en cuenta la cotización diaria de 48 mercados durante 40 años. Las semanas de luna llena rentan un 8,30% menos. Los europeos y los asiáticos son más proclives que los norteamericanos a la influencia de las fases lunares.
Los que interviene en el mercado son humanos y por lo tanto influenciables. Se han realizado estudios en la bolsa de Nueva York y los días soleados la rentabilidad anualizada alcanza los 24,80%, mientras los días nublados la rentabilidad media es del 8,70%.
2º Todos los años electorales la Bolsa sube.
El gobierno que esta en el poder, el año que tiene que presentarse a las elecciones la lógica dice que tratará de que la vida de sus ciudadanos sea confortable y alegre, por la vía de una mejora económica, sabiendo de la alta valoración que tiene en los ciudadanos que le llevarán a votarles.
De esta manera tratarán de bajar los impuestos, elevar algo el gasto público, para que aumente el consumo, mejorarás los resultados de las empresas y la Bolsa subirá.
En EEUU se da en el 75% de los casos es más bien una lógica, pero si en alguno de esos años tiene lugar el pinchazo de la burbuja tecnológica, de la burbuja inmobiliaria, esa contingencia supera esa circunstancia.
3º Agosto es un mes tranquilo
Si nos vamos de vacaciones, si estamos invirtiendo en intradía o en muy corto plazo, lo mejor es cerrar las posiciones y marcharnos de vacaciones sin riesgo en el mercado.
Los meses de agosto y septiembre son meses turbulentos para la Bolsa, por lo que hay que estar muy pendientes si tenemos inversión en el mercado.
En el mes de agosto el volumen tiende a contraerse, lo que puede dar lugar a mayor volatilidad .
4º La Bolsa Sube a primeros de mes
A primeros de mes se reciben las nóminas y aportamos una cantidad a nuestro ahorro en planes de pensiones o fondos de inversión, lo que acaba canalizado a la Bolsa.
Las gestoras revisan su estrategia y realizan los cambios necesarios en sus carteras moviendo el mercado más que al final del mes, pero necesariamente no tiene que ser al alza.
La regla en estudios realizados se cumple en los años alcistas. Cuando el año es bajista esta teoría no se da.
5º Enero marca la tendencia del ejercicio
Esta teoría supone que en el mes de enero se toman las grandes decisiones de inversión en Bolsa.
Los gestores tienen una gestión continuada, no hay mucha diferencia entre el 31 de Diciembre y el 02 de Enero. Las plusvalías del mercado para los particulares se hacen por diferencia entre el valor de adquisición y venta.
6º Es cierto el famosos rally de fin de año
La teoría dice que los últimos meses del año, suelen traer el alza al mercado, principalmente en Diciembre. En el informe anual del fondo dará mejor imagen si esta invertido en un 80% que en un 60%, sobre todo si el año ha sido un buen año en la Bolsa. La teoría dice que si el ejercicio es alcista los últimos meses del año, principalmente diciembre.
Por otra parte el mes de diciembre es un mes algo irregular, por la cantidad de días de fiesta.Si la tendencia es claramente alcista, el mercado lo reflejara al final del ejercicio.
7º Los años acabados en cinco, sube la Bolsa
Esta teoría es la que tiene menos fundamento lógico, y, sin embargo es la única que se cumple. Para el mercado americano es una regla de oro. Desde 1905 siempre ha subido y en la mayoría de los casos revalorizaciones de más de un 25%.
Este año acaba en “5” es el 2015. Siguiendo la serie historia es un momento para invertir. ¿Le inspiran confianza estas anécdotas sobre la inversión en bolsa?
Fuente: http://pbigestion.com/
1º Invertir sobre las fases de la luna.
Es un estudio realizado por las Universidades de Ohio y de Michigan, en los que se ha analizado la relación entre la luna y la evolución de cuarenta y ocho mercados bursátiles, según un artículo publicado por TheEconomist en el año 2.001.
Se tuvo en cuenta la cotización diaria de 48 mercados durante 40 años. Las semanas de luna llena rentan un 8,30% menos. Los europeos y los asiáticos son más proclives que los norteamericanos a la influencia de las fases lunares.
Los que interviene en el mercado son humanos y por lo tanto influenciables. Se han realizado estudios en la bolsa de Nueva York y los días soleados la rentabilidad anualizada alcanza los 24,80%, mientras los días nublados la rentabilidad media es del 8,70%.
2º Todos los años electorales la Bolsa sube.
El gobierno que esta en el poder, el año que tiene que presentarse a las elecciones la lógica dice que tratará de que la vida de sus ciudadanos sea confortable y alegre, por la vía de una mejora económica, sabiendo de la alta valoración que tiene en los ciudadanos que le llevarán a votarles.
De esta manera tratarán de bajar los impuestos, elevar algo el gasto público, para que aumente el consumo, mejorarás los resultados de las empresas y la Bolsa subirá.
En EEUU se da en el 75% de los casos es más bien una lógica, pero si en alguno de esos años tiene lugar el pinchazo de la burbuja tecnológica, de la burbuja inmobiliaria, esa contingencia supera esa circunstancia.
3º Agosto es un mes tranquilo
Si nos vamos de vacaciones, si estamos invirtiendo en intradía o en muy corto plazo, lo mejor es cerrar las posiciones y marcharnos de vacaciones sin riesgo en el mercado.
Los meses de agosto y septiembre son meses turbulentos para la Bolsa, por lo que hay que estar muy pendientes si tenemos inversión en el mercado.
En el mes de agosto el volumen tiende a contraerse, lo que puede dar lugar a mayor volatilidad .
4º La Bolsa Sube a primeros de mes
A primeros de mes se reciben las nóminas y aportamos una cantidad a nuestro ahorro en planes de pensiones o fondos de inversión, lo que acaba canalizado a la Bolsa.
Las gestoras revisan su estrategia y realizan los cambios necesarios en sus carteras moviendo el mercado más que al final del mes, pero necesariamente no tiene que ser al alza.
La regla en estudios realizados se cumple en los años alcistas. Cuando el año es bajista esta teoría no se da.
5º Enero marca la tendencia del ejercicio
Esta teoría supone que en el mes de enero se toman las grandes decisiones de inversión en Bolsa.
Los gestores tienen una gestión continuada, no hay mucha diferencia entre el 31 de Diciembre y el 02 de Enero. Las plusvalías del mercado para los particulares se hacen por diferencia entre el valor de adquisición y venta.
6º Es cierto el famosos rally de fin de año
La teoría dice que los últimos meses del año, suelen traer el alza al mercado, principalmente en Diciembre. En el informe anual del fondo dará mejor imagen si esta invertido en un 80% que en un 60%, sobre todo si el año ha sido un buen año en la Bolsa. La teoría dice que si el ejercicio es alcista los últimos meses del año, principalmente diciembre.
Por otra parte el mes de diciembre es un mes algo irregular, por la cantidad de días de fiesta.Si la tendencia es claramente alcista, el mercado lo reflejara al final del ejercicio.
7º Los años acabados en cinco, sube la Bolsa
Esta teoría es la que tiene menos fundamento lógico, y, sin embargo es la única que se cumple. Para el mercado americano es una regla de oro. Desde 1905 siempre ha subido y en la mayoría de los casos revalorizaciones de más de un 25%.
Este año acaba en “5” es el 2015. Siguiendo la serie historia es un momento para invertir. ¿Le inspiran confianza estas anécdotas sobre la inversión en bolsa?
Fuente: http://pbigestion.com/
jueves, 29 de enero de 2015
GESTIÓN DE PATRIMONIOS: MISIÓN Y ACTIVIDADES PRINCIPALES.
Patrimonio es el conjunto de bienes materiales tangibles e
intangibles que una persona, sociedad o entidad posee. Los bienes que
tratamos de gestionar pueden ser:
acciones, bonos, activos monetarios, divisas o materias primas, así como
activos inmobiliarios, obras de arte, etc. La finalidad de la gestión es generar
rentas que aumenten el valor del patrimonio, con lo que volvemos al binomio rentabilidad-riesgo.

Cuando se trata de la gestión de patrimonios financieros, se encarga a terceros, concretamente a gestores de carteras
de inversión que de acuerdo a nuestro perfil, horizonte temporal de la
inversión y objetivo de rentabilidad nos va a confeccionar una cartera con los
fondos que mejor se adapten a nuestras necesidades.
En cuanto a las inversiones en activos
inmobiliarios y obras de arte la práctica habitual es utilizar los
servicios de asesoramiento de profesionales especializados y el titular es el
que lleva la gestión directa de invertir.
Sobre la inversión en inmuebles,
con motivo de la crisis, se han puesto en marcha las SOCIMI (Sociedades de
Inversión en el Mercado Inmobiliario) que cotizan en la Bolsa y que permite la
inversión de particulares en el ámbito inmobiliario, con lo que diversifican la
inversión y no tienen necesidad de acudir a la compra directa de inmuebles pero
todavía la inversión en inmuebles predomina la que se realiza de manera directa
por el titular, asesorándose del especialista.
Características de los activos
que componen la gestión de patrimonios
Activos monetarios:
- Baja rentabilidad esperada.
- Elevada sensibilidad a los tipos de interés a corto
plazo marcados por la intervención del Banco Central Europeo
- Baja volatilidad (2% -4%).
- Alta liquidez y disponibilidad.
- Reducida sensibilidad a los tipos de interés a
largo plazo.
- Bajos costes de gestión y administración.
Renta Fija
- Liquidez baja en “High-Yield” o emisiones pequeñas.
- Dificultades para cubrir la inflación. Ha habido
numerosos periodos donde han generado pérdidas en términos reales.
- Volatilidad baja para emisiones grandes y alta para
emisiones reducidas y “High- Yield”
- Elevada sensibilidad a los tipos de interés de
largo plazo, lo que en periodos anuales, pueden producir pérdidas.
- Baja correlación con los activos de renta variable.
Renta variable:
- Alta volatilidad anual.
- Retornos poco predecibles en el corto /medio plazo.
- Excesos de información especulativa e inquietante
en los medios de comunicación.
- Bate a la inflación a muy largo plazo si se
invierte de manera diversificada.
- Costes elevados de gestión y administración.
- Alta liquidez (renta variable cotizada).
Capital riesgo
- Riesgo de iliquidez incrementado por los
compromisos de capital.
- Opacidad del proceso de gestión y monitorización.
- Importes elevados necesarios para poder invertir.
- Costes altos de gestión, administración y seguimiento.
- Gran fuente de retornos a largo plazo.
- Bate a la inflación a largo plazo.
Materias
primas
·
Poca oferta de productos.
·
Elevada volatilidad interanual.
·
Está correlacionada con la inflación.
·
Sus precios dependen en el largo plazo de la
oferta y de la demanda, creciendo en función de la limitación de productos.
Activos
Inmobiliarios
·
Riesgo de iliquidez.
·
Importes muy elevados necesarios para poder
invertir.
·
Alto riesgo especifico debido a la dificultad de
diversificar si se invierte de manera directa.
·
Riesgo operacional.
·
Altos costes de gestión y administración.
·
Son una buena cobertura frente a la inflación en
los casos que haya contratos largos indexados a ésta.
Las noticias de que las pensiones van a quedar
congeladas y a duras penas van a cubrir las necesidades futuras de la
población, van a obligar a que cada vez más personas tengan unas nociones de
administración de su patrimonio. Claro, que para llegar a ahorrar primero hay
que ganar más. ¿Está de acuerdo con este razonamiento?
viernes, 16 de enero de 2015
QUE TE INTERESA CONOCER CUANDO VAN A GESTIONAR TU CARTERA.
Introducción
Cada persona debe de invertir de acuerdo a sus
circunstancias. Se trata de trasladar a los mercados financieros un dictado
socrático que es de sentido común y sirve para todo en la vida: antes de tomar
decisiones hay que conocerse a sí mismo. Es por eso que, antes de realizar una
inversión, es conveniente tener presentes las condiciones personales de cada
uno, el plazo, objetivos de la inversión y el nivel de tolerancia al riesgo.
Todas estas circunstancias quedan englobadas en lo que se conoce como, el punto de partida de todo proceso de
inversión.
La labor del gestor de carteras, previa
a la toma de decisiones sobre inversiones concretas, consistirá en formarse un
criterio respecto de la situación patrimonial del cliente, atendiendo a su
perfil de riesgo y a sus cargas fiscales específicas, de manera que se puedan
adaptar las inversiones a sus circunstancias particulares. Lo que nos va a determinar la rentabilidad
esperada, el nivel de riesgo a asumir,
el horizonte de la inversión y la fiscalidad adecuada.
Qué pretendo conseguir de la
gestión de la cartera
Al margen de la complejidad de los mercados y
la escasa tradición y cultura financieras, está la elección de productos
financieros inadecuados al perfil del inversor. En el momento en que el
inversor se desvía de los objetivos, reconocidos o no, empieza el desencuentro
entre aspiraciones y realizaciones, por tanto, la insatisfacción.
Analizadas las circunstancias
concretas de cada inversor estaremos en condiciones de aconsejarle, no sólo el
producto adecuado, sino el plazo y el nivel de riesgo recomendable. Exponemos
varios elementos claves en la gestión de carteras:
Rentabilidad y riesgo son
inseparables
La relación directamente proporcional que hay entre el riesgo de una
inversión y su potencial de rentabilidad. En general cuanto mayor sea el
riesgo, más elevada será la posible recompensa, y viceversa.
El riesgo de la inversión, tiene su expresión
concreta a través de un fenómeno conocido como volatilidad, entendida
ésta como la fluctuación que sufre un activo en su cotización en un determinado
período de tiempo. Lógicamente podemos anticipar que los activos más volátiles
son los de renta variable, es decir, los que introducen mayor
probabilidad de ganancia o de pérdida (mayor riesgo). A igual rentabilidad,
elegiremos siempre el menos volátil. Lógicamente la medición de la volatilidad
sólo es útil para períodos relativamente largos en el tiempo.
Formas de optimizar el binomio
rentabilidad-riesgo
La rentabilidad y riesgo van de la
mano, pero eso no significa que no existan fórmulas que permitan acometer
inversiones en renta variable de forma razonable. Las tres maneras de optimizar
rentabilidad y riesgo son:
·
Una buena Asignación de Activos
La asignación de activos es el proceso mediante el cual se determina
la composición de una cartera de inversión, a fin de optimizar la rentabilidad
prevista para el riesgo asumido. La distribución de activos es responsable del
90% del comportamiento de una cartera de inversiones.
A la hora de
determinar la composición de la cartera de inversión tendremos que realizar
alguna combinación de las tres categorías clásicas de activos: Activos
Monetarios (liquidez), Renta Fija y Renta Variable.
La proporción que represente cada uno de estos tres grupos en
la cartera de inversiones dependerá de la rentabilidad esperada por el cliente,
de su aversión al riesgo y de la necesidad de liquidez que tenga.
·
Un Horizonte Temporal adecuado
Es importante saber a
cuantos años vista se invierte, ya que este factor determinará la fiscalidad de
nuestra inversión y el tipo de activo en el que debemos invertir. Para
inversiones a corto plazo se desaconseja la renta variable pura, ya que
el nivel de riesgo que se asume es alto. Para un correcto asesoramiento de
carteras es necesario planificar temporalmente las inversiones, de manera que
se ajusten a su perfil, a sus necesidades de liquidez, a su objetivo de
rentabilidad y a su itinerario financiero.
·
Una buena diversificación
Una buena
diversificación permite reducir el riesgo de una inversión para un mismo nivel
de rentabilidad esperada. Invertir en varios activos ayuda a contrarrestar el
riesgo de minusvalías en activos individuales.
Y es ahora cuando nos preguntamos: “¿tengo en cuenta lo
expuesto anteriormente en la gestión de carteras que tengo formalizada con mi
entidad financiera?”.
CONCEPTO Y ESTRATEGIAS EN LA GESTIÓN DE CARTERAS
Una cartera es
una combinación de activos, que normalmente se asocia a un conjunto más o menos
diversificado de fondos de inversión y/o acciones. La teoría de cartera trata
de buscar cuál es la combinación óptima, la mejor cartera para cada inversor.
Como se explica en la web de PBI, el problema de la cartera se plantea en un
ambiente de riesgo. Decimos que hay certeza cuando se conoce lo que va a
suceder en el futuro y hay riesgo cuando no hay certeza sobre lo que va a
suceder, pero se conocen las probabilidades de que se produzcan los diferentes
estados de la naturaleza. Finalmente, llamamos incertidumbre al caso en el que
no tenemos información ninguna. Aceptamos que las decisiones se toman en un
ambiente de riesgo, suponiendo que el decisor es capaz de atribuir
probabilidades a los diferentes estados.
En condiciones de riesgo, las
decisiones han de basarse en el conocimiento de la distribución de probabilidad
de los diferentes estados. Suponiendo un único periodo de tiempo, lo que
caracteriza a una cartera será la rentabilidad que de ella se obtiene en dicho
periodo, a posteriori será mejor aquella cartera que ha obtenido una
mejor rentabilidad. Ahora bien las decisiones hay que tomarlas a priori y en
base a una información; dado que hemos definido un ambiente de riesgo,
parece claro que la decisión sobre cuál debe ser la cartera óptima dependerá de
las distribuciones de probabilidad de las rentabilidades de las
diferentes carteras y del perfil del cliente de acuerdo con un test de
idoneidad que es obligatorio elaborar.
- Gestión de carteras
Es un proceso de
combinación de activos en una cartera diseñada según las preferencias y
necesidades del cliente (inversor), seguimiento de la evolución de dicha cartera
y evaluación del resultado.
- El tipo de cliente
Para la gestión de carteras adecuada
hay que crear un sistema que sea compatible con los objetivos del cliente, para
evitar situaciones puntuales de pánico o euforia, que se puede crear a lo largo
de la gestión de la misma, fruto de la oscilación de los mercados de renta
variable. La categorización del cliente se establece en base a las
características subjetivas del cliente, que se ponen de manifiesto en el test
de idoneidad y a las restricciones de su situación fiscal, importe,
necesidad de liquidez, tiempo de permanencia de los fondos, etc.
- Objetivos concretos de la inversión
Que rentabilidad espera el cliente
y que nivel de riesgo está dispuesto a asumir. A mayor rentabilidad esperada,
mayor riesgo.El plazo que está dispuesto a permanecer con la inversión también
condiciona el objetivo de l inversión.
- Estrategia de gestión a seguir
En base a lo expuesto en los puntos anteriores
se establece un plan de actuación o estrategia en la toma de decisiones de
inversión.
- Selección de los activos: Se trata de una distribución de los activos , que parte va a renta fija y que parte va a renta variable.
- Control y medición de resultados: Pretender comparar el patrimonio del inversor antes y después de realizar la inversión, y comprobar si el gestor ha cumplido con los objetivos propuestos y así comparar con los resultados por otras inversiones de referencia.
- Estrategias de carteras
Básicamente son
dos:
- Gestión activa de carteras: Es la
administración de carteras que pretende conseguir un rendimiento superior
a los índices bursátiles, con base en una cuidada selección de activos,
cobrando a cambio una comisión superior al caso de la gestión pasiva de
carteras. Dentro de este tipo de estrategia, encontramos a gestores que
intentan anticiparse a los movimientos del mercado (modificando la beta de
la cartera gestionada), buscando sectores económicos, en función de las
perspectivas económicas.
- Gestión pasiva de carteras: Se trata de
conseguir una rentabilidad igual a la del índice de referencia,
simplemente con medidas de indexación, no utiliza las técnicas de análisis
de valores como son el análisis técnico o fundamental.
Los gestores pasivos tratan de replicar el índice de referencia o
benchmark.
Después de todo
lo expuesto anteriormente os preguntaréis: ¿Cuál es la mejor estrategia, la
gestión activa o la pasiva? En principio la gestión activa debería proporcionar
unos resultados mayores, para compensar los mayores costes que implica. ¿Sabe
usted la estrategia que sigue su gestor de cartera?
miércoles, 17 de diciembre de 2014
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